TALENTOS. Estudiantes escogieron carreras ligadas a ingeniería y salud.

Cerca del 74% de los egresados del programa Delta de la UCN se matriculó en una universidad estatal en 2017. Así lo indicaron desde la coordinación estudiantil del proyecto, desde donde aseguraron que fueron 27 alumnos que escogieron estudiar en una institución del Consejo de Rectores de un total de 36 postulantes.

De los matriculados en universidades chilenas este 2017, un 46% prefirió estudiar en la UCN precisamente en las carreras de Ingeniería Civil, Geología, Sicología, Química y Farmacia, Licenciatura en Física con mención en Astronomía, Pedagogía y Periodismo.

A la Universidad de Antofagasta ingresó un 22% a las carreras de Medicina, Bioquímica, Kinesiología, Fonoaudiología, Ingeniería Industrial, Música y Diseño Gráfico.

Por su parte, en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso un 6% a Física, mientras que un 16% se preparará para el proceso admisión 2018, un 5% prácticas laborales (liceos técnicos-industriales) y un 5% no ingresa por motivos económicos.

Capacidades

El director del programa, Ramiro Vargas, destacó los resultados y la aplicación de desarrollo y formación las altas capacidades de los estudiantes. “Desde nuestra coordinación estudiantil y pedagógica, además de la unidad psicosocial, hemos desarrollado las temáticas de orientación vocacional, desarrollo personal, cursos pilotos y acompañamiento de los estudiantes de cuarto medio en el cierre de la etapa escolar y preparación para el proceso de admisión a universidades”, comentó.

También sostuvo que todas estas instancias apoyan el desarrollo de talentos y competencias, permitiendo cerrar el ciclo de educación extracurricular y a la vez permiten un acercamiento a las exigencias de la educación superior, tanto en conocimientos, habilidades y puesta en práctica de los mismos en contextos cotidianos reales, a través de proyectos o investigaciones en las diversas disciplinas con las que trabaja el programa.

Delta UCN tiene como propósito primordial el desarrollar y estimular en los niños y jóvenes con talentos académicos sus habilidades intelectuales y socio afectivas, contribuyendo a la formación de personas creativas, críticas, propositivas y proactivas.

Vía: Mercurio de Antofagasta